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Poner la investigación ecológica al servicio de
la sociedad para orientar las decisiones en materias
de medio ambiente es uno de los pilares fundamentales
del Nuevo Centro Fondap para Estudios Avanzados
en Ecología y Biodiversidad, dirigido por el doctor
Fabián Jaksic.
Crear un centro de investigación y análisis de la biodiversidad
chilena a través de la ecología, que transfiera
el conocimiento generado a los correspondientes
organismos reguladores para colaborar efectivamente
en el desarrollo del país, fue uno de los principales
argumentos con que un grupo de investigadores del
Departamento de Ecología de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Pontificia Universidad de Chile
(PUC), con el apoyo de la Facultad de Ciencias de
la Universidad de Chile y con la participación de
la Fundación Senda Darwin, y liderados por el doctor
Fabián Jaksic, postularon para formar un Centro
Fondap (Fondo de Investigación Avanzada en Areas
Prioritarias) para Estudios Avanzados en Ecología
y Biodiversidad.
Los
argumentos tuvieron el suficiente peso no sólo para
convencer al Comité Técnico Evaluador, compuesto
por miembros del Consejo Superior de Ciencia y Tecnología,
Fondecyt, Fondap y Conicyt, sino que también persuadieron
a una exigente comisión internacional compuesta
por investigadores de la National Science Fundation
(NSF) de Estados Unidos y del CNRS de Francia, que
aprobaron el proyecto presentado por el grupo de
Jaksic junto con el de otros dos Fondap, entre ocho
iniciativas que postularon.
El
proyecto implica un aporte de 600 millones de pesos
por cinco años, lo que el profesor Jaksic valora
como una importante inversión de toda la sociedad
chilena para financiar el desarrollo científico.
Los
criterios dispuestos para seleccionar los Centros
aprobados fueron bastante precisos: que la investigación
y la trasferencia a nivel de postgrado tuviera relevancia
para el desarrollo del país, que estos centros contaran
al menos con un Programa de Doctorado acreditado
y con una trayectoria exitosa, que la institución
albergante, en este caso la PUC, se comprometiera
con fondos frescos verificables, y que los investigadores
tuvieran una historia de colaboraciones pasadas
y que estuvieran dispuestos a declinar sus aspiraciones
de independencia académica en favor de una visión
común del Centro.
“Nosotros planteamos un Centro con tres grandes áreas
de acción: investigación básica y aplicada con un
nivel de excelencia reconocida internacionalmente,
fomento de la educación doctoral y postdoctoral
y una tercera área que considera la trasferencia
del conocimiento hacia la sociedad que es la que
nos financia” explica Jaksic.
Areas de Desarrollo
El
nuevo Centro Fondap para Estudios Avanzados en Ecología
y Biodiversidad está compuesto por 15 investigadores
de los cuales 12 son del Departamento de Ecología
de la PUC. Además se cuenta con la participación
de un investigador de la Universidad Católica de
la Santísima Concepción, de un investigador de la
Universidad de Chile, y de uno de la Fundación Senda
Darwin.
Este
equipo ya está trabajando basado en el concepto
de desarrollo sustentable, entendido como la satisfacción
de las necesidades y aspiraciones de la sociedad
sin comprometer la posibilidad para que generaciones
futuras alcancen similares aspiraciones.
Con
este énfasis desarrollarán los objetivos propuestos,
abordando la investigación básica a través de siete
programas, que deben trabajar interrelacionados,
cada uno a cargo de un científico responsable. Estos
son: “Bases individuales de la biodiversidad: patrones,
procesos y mecanismos en el tiempo y el espacio”,
a cargo del doctor Francisco Bozinovic; “Función
de la biodiversidad y funcionamiento de ensambles
animales en ecosistemas terrestres de Chile: el
acercamiento poblacional y comunitario” a cargo
del doctor Fabián Jaksic; una tercera área de “Funciones
de la biodiversidad en ecosistemas forestales chilenos”
liderada por el doctor Juan Armesto; “Conservación
de la biodiversidad en ecosistemas marinos y terrestres
de Chile”, encabezada por el doctor Pablo Marquet;
“Dinámica temporal y espacial de ensambles de depredadores
marinos altamente móviles en Chile: la aproximación
comunitaria”, a cargo del doctor Patricio Ojeda;
“Funcionamiento de la biodiversidad costera cercana
y bases para la conservación y el manejo sustentable
de recursos bentónicos en Chile”, del doctor Juan
Carlos Castilla; y una séptima área liderada por
el doctor Juan Correa definida como “Cambios en
biodiversidad, estructura y función de las comunidades
marinas costeras asociadas a perturbaciones de origen
antrópico”.
Para
fomentar la formación doctoral y postdoctoral el
Centro está asociado a dos programas de doctorado,
el de Ciencias Biológicas con mención en Ecología,
de la Facultad de Ciencias de la PUC, que ha graduado
a 17 doctores, y el doctorado de Ecología y Biología
Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la U. de
Chile. Ambos serán los semilleros desde donde seleccionar
estudiantes doctorales para el Centro. “Nosotros
ya tenemos un doctorado en Ecología, pero lo que
queremos plantear ahora es en términos de biodiversidad
y eso significa que vamos a reorientar nuestras
investigaciones hacia lo que se ha llamado la “crisis
de la biodiversidad”, que tiene que ver con la creciente
desaparición de especies, la destrucción de sistemas
de organización y las disfunciones que empiezan
a experimentar los sistemas de los cuales forman
parte estas especies” explica Jaksic.
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La tercera área definida, que es la que más motiva
a los investigadores, es la transferencia
del conocimiento generado hacia la sociedad
para contribuir en su desarrollo. Este traspaso
se pretende realizar por medio de las instancias
de gobierno con competencia ambiental, donde
es necesario dar una visión desde la ciencia
y la ecología para orientar las decisiones
que estos organismos deben tomar en temas
relacionados con el medio ambiente. “Por ejemplo
con la Conaf (Corporación Nacional Forestal)
nosotros podemos hacer una trasferencia importante
en términos de indicar vacíos en el sistema
de áreas silvestres, y sugerir dónde sería
bueno tener más parques, algo parecido podríamos
hacer con el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero),
transfiriendo nuestro conocimiento sobre el
estado de conservación de especies silvestres
nativas e invasoras. Está también la Conama
(Comisión Nacional del Medio Ambiente) donde
por ley están implementando el plan nacional
de acción para la biodiversidad, así que también
esperamos hacer una trasferencia muy directa”
comenta Jaksic.
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La biodiversidad involucra no sólo patrones de
distribución de las especies en el espacio
y el tiempo, sino también los procesos subyacentes
a esos patrones que determinan si un hábitat
será sustentable en el largo plazo, frente
al impacto provocado por el hombre.
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Por
medio de éstas tres áreas, investigación, educación
y transferencia, se busca destacar la importancia
del tema de la biodiversidad y el desarrollo, ya
que es una perspectiva fundamental. “El país en
diversas instancias y mediante convenios y leyes
ha manifestado querer desarrollarse sustentablemente
y esto es seguir con el desarrollo económico y social
del país sin alterar lo que vamos a dejar como patrimonio
natural a nuestros hijos” señala Jaksic.
Biodiversidad y Desarrollo Sustentable
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Dr. Fabián Jaksic, Director de CASEB
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“La
mayoría de la gente en Chile cuando piensa en biodiversidad
piensa en listas de especies, como si su estudio
fuera el catastro del patrimonio natural de Chile”
sostiene el doctor Jaksic, explicando que ésta es
sólo una parte de la disciplina y que en realidad
existen tres componentes fundamentales: la composición
que presenta, la forma de organización de las comunidades
y las funciones que cumplen las especies en la naturaleza.
El
doctor Jaksic ejemplifica que esto, “es como el
proyecto genoma humano, en que se identificó una
tremenda cantidad de secuencias de información que
constituye la composición del genoma, pero sólo
cuando se identifique qué segmentos de esta información
constituyen estructuras funcionales, se puede decir
que se ha identificado un gen. No sacamos nada con
saber la secuencia de bases nucleotídicas sin saber
cuánto de ellas efectivamente constituye una unidad
estructural, es lo mismo en los estudios de biodiversidad”.
La
biodiversidad involucra no sólo patrones de distribución
de las especies en el espacio y el tiempo, sino
también los procesos subyacentes a esos patrones
que determinan si un hábitat será sustentable en
el largo plazo, frente al impacto provocado por
el hombre como el de origen natural. Considera patrones
y procesos en diferentes niveles jerárquicos, desde
genes a poblaciones, desde especies a comunidades
y ecosistemas, en el corto y a largo plazo. Todo
esto en un escenario de creciente perturbación humana
y cambio global asociado.
Esto
resulta fundamental a la hora de buscar un equilibrio
entre los recursos que es necesario explotar para
el desarrollo económico y el mantenimiento de los
ecosistemas. “Perfectamente se podría decidir cortar
todos los bosques de Chile y que nuestros hijos
se acostumbren a vivir en praderas, lo que es por
lo menos cuestionable” señala Jaksic, explicando
que la idea es que sin necesariamente congelar la
explotación forestal debiera identificarse un umbral
dentro del cual se sostenga el funcionamiento de
los ecosistemas, sin alteraciones irreversibles.
“Tiene que haber una armonía entre qué es posible
hacer y hasta dónde se puede llegar. El momento
en que se perturban irreparablemente los ecosistemas
y dejan de prestarnos servicios, ese es el punto
que hay que anticipar para saber dónde hay que detenerse
y en eso queremos contribuir nosotros”.
El
desarrollo no se hace en el vacío sino que a expensas
de algún organismo que está en el ambiente, y cuando
hay que balancear el desarrollo con el cuidado del
medio ambiente es necesario sustentar argumentos
sólidos. Esto es fundamental, especialmente en tiempos
de crisis económica, “porque si se le dice a la
autoridad que no es bueno poner una planta de celulosa
en cierto lugar sin entregarle argumentos, la autoridad
piensa primero en el empleo que podría generarse.
Pero si le digo a la autoridad que ese sitio está
considerado un santuario mundial de la naturaleza,
consignado por Chile en un convenio internacional,
se comprende que no se puede hacer la planta allí”
explica Jaksic.
Un
equipo en marcha
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La estación ecológica de la fundación Senda Darwin
es uno de los centros donde llevará a cabo
sus trabajos el Fondap de Ecología.
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“Nuestra idea es darle un giro a las investigaciones
que cada uno estaba realizando y hacer investigación
de Centro, transversal entre la gente que ya estaba
haciendo cosas buenas, pero dándole un valor agregado
por la vía de tomar problemas de interfaces y enriquecerlos
con las perspectivas que vienen de esos programas
de investigación que ya eran exitosos” comenta el
doctor, agregando que no fue difícil definir una
meta común debido a la historia de colaboraciones
pasadas que tiene el grupo. Sin embargo, esto igual
implica un costo, ya que es necesario que cada científico
reoriente su línea de investigación personal, independencia
que es muy valorada en una carrera académica. “Nosotros
ya hemos hecho nuestra carrera, ya nos hemos ganado
un nombre y nadie va a poner en duda el trabajo
coautorado, por lo que cada uno ha declinado su
gloria personal en favor de una meta compartida
que es la colaboración”.
Una de las primeras tareas para el Centro es
elaborar un plan de acción y determinar exactamente
cuál es el producto que generará cada área y cómo
se medirá su rendimiento. En cuanto a la investigación
básica lo cuantificable es publicar en revistas
con comité editorial de alto impacto, la formación
doctoral se mide con la cantidad de doctores graduados
y la transferencia al sector público por la entrega
de documentos de opinión con las consideraciones
respecto a qué es importante proteger por la función
ecosistémica que cumplen. “A nosotros nos interesa
que los trabajos científicos que salgan de acá involucren
actividad científica publicada con coautores que
sean los investigadores de los distintos programas,
y esa es una medida muy clara de que este Centro
efectivamente no funciona como líneas en paralelo,
sino que la gente esta haciendo un esfuerzo grande
para darle valor agregado a la investigación” señala
el doctor.
Además el Centro ha recibido algunas recomendaciones
de su contraparte técnica, entre las cuales se cuenta
el definir la cantidad de gente que se va a contratar,
por cuántas horas, y echar a andar iniciativas importantes
como incorporar al Centro a un ecólogo ecosistémico
que analice la interfaz tierra/mar y un economista
ecológico. Esta última es un área relativamente
reciente, que valora económicamente los bienes y
servicios que entregan los ecosistemas, especialidad
que busca evaluar fundamentalmente la cuantía de
los ecosistemas. “Por ejemplo, ya se valoran los
servicios ecosistémicos, y hay estudios que dicen
que el PGB de todo lo que ofrecen los ecosistemas
es casi el doble del PGB del mundo, de lo que producen
todos los seres humanos. Si esto se incorpora a
la evaluación de proyectos de desarrollo, se ganan
grandes perspectivas” explica el doctor Jaksic,
agregando que esta nueva perspectiva valora principalmente
los servicios que los ecosistemas prestan al hombre,
cuantificando por ejemplo qué porcentaje de fijación
de nitrógeno se hace en un bosque y qué cantidad
de toneladas de oxígeno produce al año, etc. Por
esto, uno de los primeros desafíos es organizar
un seminario taller sobre Economía Ecológica para
así incentivar a los ecólogos a considerar esta
perspectiva.
Cada año se evaluará el desempeño del Centro
por parte de una contraparte técnica integrada por
el Consejo Superior de Ciencia y Tecnología, Fondecyt,
Fondap y Conicyt. Además, al tercer año de funcionamiento
se realizará una revisión por parte de una comisión
internacional que observará el nivel de avances
en relación al proyecto original. El quinto año
también habrá una evaluación importante y, si se
cumplen las expectativas, se financiará el funcionamiento
del Centro por un período de cinco años más.
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