A través de su trabajo, centrado
en el análisis de los mecanismos y procesos fisiológicos
y conductuales de relevancia ecológica y evolutiva,
el doctor Francisco Bozinovic intenta explicar la
diversidad fisiológica y conductual así como las respuestas
de los organismos al ambiente, el origen evolutivo
de las características fisiológicas, su potencialidad
de cambio y las consecuencias ecológicas de la misma.
|
|
Francisco Bozinovic, dirige el programa “Bases
individuales de la diversidad” del CASEB.
|
Francisco Bozinovic esperaba ansiosamente la
llegada del jueves, no para salir con sus amigos
anticipando el fin de semana, sino para cumplir
sagradamente la cita con su televisor y embarcarse
en el Calypso, para acompañar a Jacques Costeau
en una más de sus alucinantes aventuras submarinas.
De esto ya han pasado un par de décadas, pero según
el hoy “doctor Bozinovic”, el programa fue fundamental
para descubrir su vocación y emprender sus estudios
de biología, que culminaron con un doctorado en
Ciencias.
“En realidad lo que a uno le daban ganas de hacer
al ver a Costeau tenía que ver con los viajes, con
ser buzo y la aventura que eso acarreaba. Al comenzar
a estudiar rápidamente descubrí que el tema era
otro y más apasionante aún, muchos de mis compañeros
les pasó lo mismo, y algunos derivaron a la biología
celular o molecular, pero con este origen común”.
El es uno de los científicos integrantes del
Centro Fondap para Estudios Avanzados en Ecología
y Biodiversidad (CASEB), formado principalmente
por académicos de la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Pontificia Universidad Católica. Tiene bajo
su responsabilidad uno de los siete programas que
desarrolla el Fondap, “Bases individuales de la
biodiversidad: patrones, procesos y mecanismos en
el tiempo y en el espacio”, que integra disciplinas
como fisiología, conducta, evolución, ecología y
biogeografía. “Los estudios de carácter evolutivo,
de adaptaciones fisiológicas de los individuos y
sus interacciones ecológicas contribuyen a explicar,
al menos en parte, el funcionamiento de la biota”,
puntualiza.
Estudio
Interdisciplinario
El empleo de una visión integral en este programa
responde a que los ecólogos tradicionales han postulado
que los mecanismos fisiológicos son la base de los
patrones ecológicos de biodiversidad en el tiempo
y el espacio. Sin embargo, su importancia no ha
sido tomada en cuenta, considerando a la diversidad
fisiológica como irrelevante o como ruido/azar.
Con este trabajo pretenden demostrar la importancia
de la fisiología en las ciencias ambientales, incluidas
la ecología y biodiversidad.
“La fisiología tradicionalmente se ha orientado
al estudio del funcionamiento de los organismos
y a la biomedicina, pero con el desarrollo de la
biología molecular se hizo mucho más celular. De
hecho, clásicamente esta disciplina intenta explicar
los principios y medias centrales de la función,
con aproximaciones y orientaciones principalmente
biofísicas, moleculares y biomédicas Al usarla en
estudios de la ecología y biodiversidad, nos damos
cuenta que, por ejemplo, no es lo mismo cómo funciona
el riñón de un organismo que vive en el desierto
comparado a otro que vive asociado a cursos de agua
dulce”, cuenta Bozinovic.
Para enfrentar estos trabajos no bastaba con
el saber de la Ecología y la Evolución, un grupo
de gente sintió que a pesar de ser zoólogos también
podían utilizar todas las herramientas disponibles,
entre ellas la fisiología, y se empezó a trabajar
en entender cómo funcionan los organismos en un
contexto de interacciones con su ambiente físico
y biológico, permitiéndoles estudiar cómo la diversidad
fisiológica afecta y es afectada por la distribución
y abundancia de los animales en el espacio y tiempo.
Postula que una visión integrada de la ecología
y la evolución requiere un entendimiento comprehensivo
de la conducta y la fisiología.
Dentro del marco del Proyecto Fondap, Bozinovic
y su grupo están realizando, entre otras labores,
un trabajo de campo en San Carlos de Apoquindo,
donde estudia el uso de tiempo y energía en diferentes
condiciones climáticas y biológicas por parte de
una población de roedores silvestres (el ratón cola
de pincel o degú), mediante la inyección de isótopos
estables, que –por medio del análisis periódico
de muestras de sangre- permiten establecer cuánta
energía gastan y requieren en terreno. “A través
de esto buscamos entender las respuestas de los
organismos ante los cambios ambientales”, agrega
el investigador, destacando que en este caso se
trata de un experimento en el hábitat natural de
los individuos, lo que permite combinar mediciones
de balance de energía tanto en el laboratorio como
en condiciones naturales, mediante el uso de técnicas
fisiológicas de campo no invasivas. “Estudiaremos
las estrategias ecológicas y evolutivas usadas por
los organismos para adaptarse a condiciones ambientales
de corto y largo plazo”, señala.
Area prioritaria
 |
| El CASEB investiga la ecología y biodiversidad
del país, a través del uso del mejor conocimiento
teórico y experimental disponible, con el fin
de entender y predecir el comportamiento de
los sistemas naturales desde una perspectiva
funcional. |
El grupo del doctor Bozinovic lleva a cabo una
serie de investigaciones, entre ellas estudios de
la fisiología ecológica de la termorregulación y
energética animal, la ecología de la alimentación,
nutrición y digestión, aspectos conductuales de
uso de tiempo y energía en el ambiente natural,
estrategias de historia de vida, relaciones entre
la diversidad y tolerancias fisiológicas en gradientes
geográficos, los rangos de distribución de determinadas
especies y poblaciones de animales.
“Por esta razón trabajamos en diferentes organismos
y ambientes, ya sea con mamíferos y aves pequeñas,
con lagartijas, peces, y hasta con chanchitos de
tierra, choritos y caracoles marinos. Se trata de
entender cómo viven los organismos, cómo se originaron
sus características fisiológicas, las implicancias
ecológicas y evolutivas de esas características
y si tienen o no ventajas frente a otros organismos,
las respuestas se buscan en función de sí mismas,
y los organismos son el medio de investigación”.
El trabajo se realiza a través de los programas
del Fondap, de manera colaborativa, para comprender
los fenómenos desde una perspectiva más amplia.
Por ejemplo, parte de la investigación del grupo
de Bozinovic se asocia con el programa que encabeza
el doctor Juan Correa, quien trabajaba en Ecología
y Biodiversidad de Algas. Ambos programas buscan
puntos de unión y estudian temas asociados a entender
el efecto contaminante del cobre sobre la función
de los organismos terrestre y marinos. Esto es lo
que define al CASEB, la búsqueda de sinergias que
den valor a sus investigaciones.
Como todo Centro Fondap, su labor es considerada
prioritaria, al respecto el doctor Bozinovic plantea
que “el trabajo del CASEB está orientado a temas
de gran importancia para el país, nos dedicamos
a la investigación de la ecología y biodiversidad
de nuestro país, para lo cual se utiliza el mejor
conocimiento teórico y experimental disponible,
con el fin de entender y predecir el comportamiento
de los sistemas naturales desde una perspectiva
funcional. Como científicos nuestro desafío es explicar
fenómenos naturales con la mente abierta y desde
distintos niveles de organización biológica, es
decir, desde las moléculas a los ecosistemas. La
ciencia fundamental de nuestro Centro de Estudios
Avanzados en Ecología y Biodiversidad cubre un rango
amplio de escalas en biología, desde paisajes y
ecosistemas, a comunidades y poblaciones, hasta
conducta, fisiología y bioquímica. Creemos firmemente
que la ciencia fundamental es crucial para acercarse
a solucionar problemas ambientales, pues estas soluciones
deben estar basadas en métodos científicos de análisis
de los problemas... y en eso estamos, en eso estamos
siempre”.
CASEB
El Centro Fondap para Estudios Avanzados en Ecología
y Biodiversidad (CASEB) está integrado por 15 investigadores,
12 de los cuales pertenecen al Departamento de Ecología
de la PUC. Además, participan tres investigadores
provenientes de las universidades Católica de la
Santísima Concepción, de Chile, y de la Fundación
Senda Darwin.
El CASEB está enfocado a tres áreas prioritarias: Investigación,
Educación y Transferencia, mediante las cuales se
busca destacar la importancia del tema de la biodiversidad
y el desarrollo, ya que es una perspectiva fundamental
para el país.
Además del programa del doctor Bozinovic, el centro aborda
la investigación a través de otros seis programas,
que trabajan interrelacionados, y que cuentan cada
uno con un científico responsable a cargo. Estos
son: “Función de la biodiversidad y funcionamiento
de ensambles animales en ecosistemas terrestres
de Chile: el acercamiento poblacional y comunitario”
a cargo del doctor Fabián Jaksic; el área de “Funciones
de la biodiversidad en ecosistemas forestales chilenos”,
liderada por el doctor Juan Armesto; “Conservación
de la biodiversidad en ecosistemas marinos y terrestres
de Chile”, encabezada por el doctor Pablo Marquet;
“Dinámica temporal y espacial de ensambles de depredadores
marinos altamente móviles en Chile: la aproximación
comunitaria”, a cargo del doctor Patricio Ojeda;
“Funcionamiento de la biodiversidad costera cercana
y bases para la conservación y el manejo sustentable
de recursos bentónicos en Chile”, del doctor Juan
Carlos Castilla; y por último, el área liderada
por el doctor Juan Correa, “Cambios en biodiversidad,
estructura y función de las comunidades marinas
costeras asociadas a perturbaciones de origen antrópico”.
Como una manera de incentivar la formación doctoral y
postdoctoral, el Centro está asociado a dos programas
de doctorado, el de Ciencias Biológicas con mención
en Ecología, de la Facultad de Ciencias de la PUC
y el doctorado de Ecología y Biología Evolutiva
de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile. Ambos
serán los semilleros desde donde seleccionar estudiantes
doctorales para el Centro
|