Este buen panorama augura una
"excelente temporada de riego" para los campechanos
y una auspiciosa proyección para el sector de la
generación de energía hidroeléctrica.
El informe acuoso da cuenta
de la situación registrada en las cuencas que van
desde el río Copiapó, en la III Región, hasta el
río Ñuble, en la VIII, el 31 de agosto. De igual
forma, el balance permitirá a los pitonisos del
MOP elaborar el pronóstico de lo que sucederá la
próxima temporada, aunque todavía está por verse
lo que ocurra durante la primavera y la tradicional
lluvia "mata pajaritos".
Pese a ello, los caudales que
se espera para el próximo período de deshielo "son
altos", indicó Latorre, por lo que confía en que
sobre el agua para la temporada de riego, ya que
los embalses no tendrán requerimientos importantes
y todos están llenis a excepción del Lago Laja,
que le falta un resto para llegar al máximo.
Por ejemplo, el sistema La
Paloma, IV Región, dispone de 920 milloncejos de
metros cúbicos, lo que significa un 91 por ciento
de su capacidad máxima, por lo que ya está asegurada
la disponibilidad de recursos hídricos para al menos
tres temporadas.
Si este invierno fue especialmente
crudo, expertos de la Universidad Católica llamaron
a la barra a juntar leña y baldes para el 2003,
ya que estiman que será más lluvioso y, por ende,
recontra húmedo y helado. Esto debido a la presencia
de El Niño desde el pasado marzo.
El dire del Centro de Estudios
Avanzados en Ecologia y Biodiversidad de dicha casa
de estudios, Fabián Jaksic, advirtió que las políticas
del Gobierno deberían contemplar este fenómeno climático,
para evitar las clásicas inundaciones y mansacas
de cada invierno.
"No sirve mucho que se creen
comisiones que digan que El Niño llegó cuando estamos
con el agua hasta el cuello", sentenció el caperuzo.